Faros de niebla
Hay un corto circuito en los faros de niebla
la luz intermitente
retrata como un flash en mis pupilas
fragmentos del paisaje
Afuera está zumbando la noche sinaloense
la noche que desnuda su perfume
mujer recién bañada
Alguien está quemando la hojarasca
a la distancia justa
para que pinte apenas en el aire
su nota de carbón
Piso el freno de prisa
—¿Estoy despierto?
—Sí lo estoy
y le clavo
los ojos al cristal
los puños al volante
la nariz a los campos de cultivo
Hay también en la mezcla
un concierto de mango humedecido
que se expande
como un rumor de pueblo
Mi olfato se parece a la luz de estos faros
que atraviesan lo incierto del camino
a bordo de una máquina
gruñona y soñolienta
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yun
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circui
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de nieb
un martillo en los párpados que hunde
el sueño como estaca
Yo me muerdo la lengua y no funciona
vuelvo a pisar el freno y pego un salto
me doy dos bofetadas
Las luces del jeep viejo
en que atravieso la humedad nocturna
son párpados también durmientes que secuestran
la breve claridad en la que avanzo
El vértigo se enciende
cuando la luz se apaga en medio del trayecto
pero también con ello
los ojos de la noche
se clavan en mis ojos
y estalla tras mis cuencas
un viaje campesino de carretas
Me duermo en un segundo y al otro me despierto
el yo que está dormido y
escribe este poema
el yo que va al volante lo destruye
se da otra bofetada
Entonces me convierto en el camino
por dónde anda la noche
vertiendo su perfume.
Hay un corto circuito en los faros de niebla
y es como un picadillo de presente
la vida en breves dosis
de luz y de ceguera.
Bajo el agua se esconde
Bajo el agua se esconde
la casa de mi abuelo.
El mar se fue internando entre las calles,
golpeó y clavó sus dientes de sal entre los muros,
pero a pesar del agua y
la digestión del tiempo,
no logró triturar la infancia de mi madre.
En el lenguaje oculto de las olas
sigue cantando alegre aquella niña.
Mi madre hunde los dedos de los pies,
en la arena cobriza,
dispara su mirada como flecha
hiriendo al horizonte.
Cien metros mar adentro, la casa bajo el agua,
enciende por las noches su luz de candelero.
Mi abuelo, que está vivo, prende leña,
sazona con las manos ese pargo,
los niños miran todo con asombro,
y esperan que el aceite se caliente.
Yo observo lo que pasa desde afuera,
en medio de una noche de otro tiempo,
pero hasta acá fulguran
las luces y las risas
en torno a su fogata
y en el nocturno oleaje se lee aún la tinta
con que la luna escribe
su historia luminosa.
Dentro del mar se esconde aquella casa
mis ojos se sumergen
en las ruinas.
Gurú
No alcanzaste siquiera a despedirte
de tu rostro de niño en el espejo
todavía no eras hombre cuando el viaje
cien ciudades llovieron en tus párpados
Te buscaste en los mapas de la red ferroviaria
en la biblia empolvada de los hoteles de paso
te supiste perdido
pero no te dejaste morder por la tristeza
empuñabas la risa
Fuiste por el camino descubriendo tu nombre
fuiste extraviando llaves de puertas que dolieron
te dejaste los ojos en algún telescopio
te recuerdo mirando el paisaje soleado
o forjando un canuto para domar la fiera
peinando carreteras copiloto incansable
bocanada de llanto
que se queda en el pecho
Ya llovieron kilometros
Pariendo Blues
Trae preñada una nube en la garganta,
un puñado de calles del desvelo,
y un rugido ferroviario de carbón
que estalla y se esparce.
Por pulmón una caldera,
hirviéndole la esperanza.
Una estampida de palabras levantan la polvareda,
huyen de no ser engullidas ,
por una fiera que las sigue,
por un delirio
el alma.
Nació pájaro, ya sabe, porque cuando era niña,
el fantasma de Etta James se asomó por la emisora,
y descubrió muy temprano
mientras se peinaba la rabia,
que el fantasma era el eco
solamente
de su llanto,
dibujando sobre el aire.
La observo tras un muro de cristal que enmudece la tormenta,
del otro lado hay un tranvía que se acerca, va llegando,
que fecunda micrófonos
carboniza los cables
hiere de muerte a un fonógrafo
se impacta contra los muros.
Un pájaro en una jaula
de madera
que se escapa.
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Miguel Inzunza. Poeta y cantautor mexicano, nacido en Ahome Sinaloa en 1978. Realiza estudios de música, Periodismo, así como de Letras Iberoamericanas por la Universidad Autónoma de Querétaro. Sus poemas han sido publicados en diferentes revistas literarias como lo son CÍRCULO DE POESÍA, ALTAZOR (Chile), VISLUMBRE, POESÍA COMALA, LA RAÍZ INVERTIDA (Colombia), LECTOR (Chile) entre otras. En 2023 su libro PALANGRE es seleccionado por el Instituto Sinaloense de Cultura y la Dirección de Literatura y Editorial, para ser publicado dentro de la serie ExLibris y se ha presentado en importantes Ferias internacionales del libro en países como México, Cuba, Peru, España, República Dominicana, Estado Unidos y más. En 2025 sus poemas son incluidos en la Antología de Poesía Latinoamericana “Inventar La Vida”en la colección “Jóse Gorostiza, Poetas del mundo.” que publica la Universidad Juarez Autónoma de Tabasco.
Ganador del premio María Grever que otorga la Sociedad de Autores y Compositores de México, cuenta con más de 10 discos, y ha colaborado con los artistas más importantes del género de la trova, el jazz y el indie. Merecedor de dos nominaciones al Latin Grammy, es uno de los cantautores independientes más importantes de Latinoamérica de su generación.
