Cuatro poemas de Luchito Hernández

5 minutos de lectura

TRES CANTOS DE AMOR

1

¿Recuerdas tú

La Primavera?

El claro Sol

Y tú sonriente

Quizás así me amaras

¿Recuerdas tú

Del Sol

El límpido fulgor?

¿Recuerdas el jardín

En flor. Recuerdas

Y entonces las estrellas

En tus ojos

Se ocultaban?

¿Recuerdas tú la niebla

Tú el bosque

Y la sombra

Del árbol

En la noche

La quietud de los mares?

Olvida mejor

La Primavera.

2

Malagua de fresa

Malagua de cherri

Malagua de limón

El azul océano

La mar

En lo alto.

3

De nada me hablas

Pero

El estruendo

De tu corazón

Te oculta

De algo me hablas

Pero el brillo

De tu amor

Me impide.


DICEN QUE SOY…

Dicen que soy

Un soñador que sueña

Y otros dirán de mí

Adiós: me iré

A algún otro lugar

Y si la Melancolía

Me alcanza

Y si la Melancolía

Me alcanza

Me cubriré del agua

De la mar y ya no he

Más de morir

Y ya no he más


A UN SUICIDA EN UNA PISCINA

No mueras más

Oye una sinfonía para banda

Volverás a amarte cuando escuches

Diez trombones

Con su añil claridad

Entre la noche

No mueras

Entreteje con su añil claridad

Por lo que Dios más ame

Sal de las aguas

Sécate

Contémplate en el espejo

En el cual te ahogabas

Quédate en el tercer planeta

Tan sólo conocido

Por tener unos seres bellísimos

Que emiten sonidos con el cuello

Esa unión entre el cuerpo

Y los ensueños

Y con máquinas ingenuas

Que se llevan a los labios

O acarician con las manos

Arte purísimo

Llamado música

No mueras más

Con su añil claridad.

De «La imagen»


INTO THE GLORIES

Soy Luisito Hernández

CMP 8977

Ex campeón de peso welter

Interbarrios; soy Billy

The Kid, también,

Y la exuberancia

De mi amor

Hace que se me haga

Un nudo en el pulmón

Y el Amor lo vierto.

Algo de común hay

Con el Agua el Amor.

Algo existe en H2O

Que es más que espejos

Acequias, ríos,

Albercas, estanques y

¿Por qué no?: océanos.

Soy materialista:

J’appélle un chat, chat

O, mejor aún, creo escribir

Sin segundas intenciones

Más bien por llevar

Un ideal. Cierto Ideal

Que podría ser

El no tolerar

Ante mí el sufrimiento

Y de ahí la flor

No permitir ante mí…

Mejor cantemos una melodía

Que proviene de nosotros,

Y es muy nuestra,

Puesto que esta canción

Tiene en sí existencias

Como toda canción

“Qué es aquella flor

Que llevas

Pueda ser ya marchita

Una flor de lejanos días

Y te dirá de mí”

Los malos no tienen canciones

Y creo que La Poesía

Es entregar al Universo

El propio corazón

Sin desgarrarse

“O make me a mask”

(…)

¡Ay, no sufrir, Poetas!

Mejor escribir algo

Que sea el mundo

A través de tus ojos

And Through your eyes

To your heart

Qué diré entonces

Qué es lírica

Creo que el ser humano

Está hecho a imagen

Y semejan etc.

Visto así, la Poesía

Sería creación.

Mas no. Poesía

Es evitar el dolor

A quienes en tu camino etc.

Juro por Apolo Musagetae

Citaredo, Dios de la Medicina

Y la Poesía

No tolerar ante mí

El dolor: Los cromáticos

Yates tienen un tenue

Tacto de belleza

Oder-Dichtung und wahrheit

Los polícromos barcos

Llevan un impalpable

Amor, Amor que basta

Para que la bóveda celeste

Y los parques

Y tantas cosas

Así es; que si Dios

No existe

Qué importa

Pues de todas formas

Existe

Esta es la soñada coherencia.


Luis Hernández Camarero (Lima, 1941 – Buenos Aires, 1977), conocido cariñosamente como «Luchito» Hernández, fue un destacado poeta, médico y psicólogo peruano perteneciente a la renombrada Generación del 60. Es recordado como una de las figuras más singulares, vanguardistas y mitificadas de la literatura peruana contemporánea.

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